Noah's Flood and God's Calendar article by Don Roth Biblical Calendar Proof presentation in Spanish The Ten Virgins and Christ's Return biblical article by Don Roth
Don Roth's Evidence proving the true Biblical Calendar

La Destrucción del Templo de Salomón—Fecha

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El final del artículo “Dedicación del Templo de Salomón Durante el Jubileo” dirige al lector hacia la necesidad de concre-tar un año en el cual fue destruido el Templo. Esta información es la piedra angular que ata el Calendario Hebreo Calculado desde los siete días de la creación con la destrucción del Tem-plo de Salomón, la cual, además, está ligada a la crucifixión de Cristo. Esto prueba que Dios vinculó la Biblia completa a este calendario. El punto inicial será la dedicación del Templo y su uso en la cronología de los diferentes reyes que gobernaron en Judá e Israel, para de esta manera poder llegar a la fecha de la destrucción del Templo de Salomón. Al estudiar los reinados en Judá e Israel, se vuelve claro que no se puede concretar ningu-na fecha a través de este método, el cual muchos han utilizado anteriormente sin tener éxito. Por ende, es la profecía de Daniel 9 y su conexión con la venida del Mesías lo que nos da la fecha correcta. Al emplear el Calendario Hebreo para poner fechas correctas a este periodo de tiempo profético, se revelan el año, mes y semana de la destrucción del Templo de Salomón.

Profecía de Daniel 9

Los versículos del 22 al 27 de Daniel 9 contienen una secuencia de eventos. Esto es llamado la profecía de Daniel 9. Esta profecía guarda el secreto que muestra que la verdadera fecha de la destruc-ción del Templo de Salomón fue en el año 523 a.C. Sin embargo, sin el Calendario Hebreo, no es posible darle una fecha adecuada a este periodo de tiempo.

Daniel escribe esta profecía desde el punto de vista de que la fecha en que el Templo sería des-truido ya se conoce. De esta manera les brinda a los judíos de su época la fecha en que el Mesías iba a ser crucificado. Esto difiere de la manera en que hoy en día las personas tratan de averiguar dicha fe-cha, ya que asumen que conocen la fecha de la crucifixión y retroceden en el tiempo para verificar cuándo fue destruido el Templo. Al utilizar el Calendario Hebreo Calculado junto con el Calendar Gene-rator y la profecía de Daniel 9, la fecha de este evento es revelada.

Las profecías y registros históricos de la Biblia únicamente se les puede comprender y poner una fecha correcta al utilizar el Calendario Hebreo Calculado. En este artículo no solo se mostrará el año, mes, día y día de la semana en que el Templo de Salomón fue destruido, sino que se dará una clara ex-plicación del periodo de 69 semanas de las 70 semanas de Daniel 9.

Se entiende que, si hay una sola fecha bíblica que no es congruente con el argumento de este artículo, inme-diatamente anula todo este trabajo. Este estudio cumple el anterior criterio.

Hay dos principales desafíos para el correcto entendimiento de las escrituras relacionadas con este te-ma. Las escrituras que se emplearán se encuentran en los siguientes libros de la Biblia: II Reyes, II Crónicas, Jeremías, Ezequiel, Nehemías y Daniel. Estas están entrelazadas calendáricamente: las fechas mencionadas en los libros son congruentes entre sí, lo que valida este o cualquier trabajo que busque describir de manera adecuada esta profecía.

Definición de la Profecía

El primer desafío es leer Daniel 9 sin aplicar anteriores definiciones de otros autores que han manipula-do las profecías para que encajen con sus creencias basadas en una serie de fechas que son consideradas co-rrectas para estos eventos históricos.

El segundo desafío es más complicado: formar una línea del tiempo que se base en todas las fechas his-tóricas que se encuentran en estos libros de la Biblia. Al final deben concordar y estar fijas en un calendario inalterable, uno que sea capaz de mostrar correctamente cualquier día de la semana o fecha de cualquier año, ya sea a.C o d.C.

Usando el Calendario Correcto

Según los hechos, hay un calendario que es bíblica e históricamente adecuado. La prueba de esto se puede encontrar en el sitio web www.biblicalcalendarproof.com. Al dar click en el “Calendar Generator”, se produce un calendario anual para cualquier año desde la creación hasta el presente. Muestra el Calendario Hebreo Calculado, el Gregoriano (a.C o d.C) y el Solar juntos. El Calendar Generator se traza en incrementos de siete días desde la semana de la creación. El ciclo de siete días del calendario solar, el cual nunca ha cam-biado, es el inquebrantable estandarte de la historia del hombre. Lo siguiente es el calendario para el año de la creación. Las líneas azules corresponden al calendario solar con incrementos de siete días. Las líneas rojas se refieren a los séptimos días del Calendario Hebreo Calculado. Las líneas negras pertenecen al calendario hebreo con los incrementos de siete días también.

La Biblia contiene fechas específicas detalladas, tales como Ezequiel 1:1-2, “Sucedió que en el año trein-ta, al quinto día del cuarto mes, estando yo entre los desterrados junto al río Quebar, los cielos se abrieron y vi visiones de Dios. (En aquel día cinco del mes, en el quinto año del destierro del rey Joaquín (…)” Aquí se da un momento preciso: el año trece, el mes catorce y el día quinto, en el quinto año del destierro de Joaquín. Él fue el penúltimo rey de Judá. Esto trae a la luz una pregunta. ¿Por qué Ezequiel usa el destierro de Joaquín como referencia en lugar del suyo propio? La respuesta es porque la vida de Joaquín se encuentra bíblica-mente registrada a través de la destrucción del Templo de Salomón, lo que prueba la precisión histórica de la Biblia. La historia bíblica se confirma a través de las fechas contenidas en sus libros.

Importancia de las Fechas Bíblicas

Usualmente el anterior pasaje es obviado; se ignora la información y se continúa leyendo el relato de un dramático evento que escribe Ezequiel. En el mejor de los casos, uno solo se cuestiona acerca de su signi-ficancia. La verdad es que, hasta ahora, nadie ha contado con un calendario adecuado para ubicar de manera acertada estas fechas que Dios puso ahí con una razón. Recuerde, la Biblia es el instructivo de Dios para el hombre, y es una historia adecuada que prueba Su poder y control sobre el fin del hombre.

El uso del Calendar Generator brinda una herramienta que permite ubicar estos poderosos reinados y sus líderes, quienes ejecutaron la voluntad del Eterno durante la cantidad exacta de días y años que Él había determinado. A través de una serie de hombres, los profetas de la Biblia, el Padre puso a disposición de to-dos a través de Su Hijo un registro escrito para que todos conocieran su importancia hoy en día. Juan 4:33, “Los discípulos entonces se decían entre sí: ¿Le habrá traído alguien de comer? Jesús les dijo: Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra.” Una obra que comenzó desde la creación, y que está comprendida dentro de un mismo calendario.

Tiempos Finales

En Daniel 12:9 dice, “Y él respondió: Anda, Daniel, porque estas palabras están cerradas y selladas has-ta el tiempo del fin.” Ahora estamos en ese tiempo. Como Dios se lo señala a Daniel en el versículo 4, en los tiempos finales el conocimiento iba a aumentar. La palabra “aumentar” significa multiplicar. Es la ventaja de las computadoras lo que ha permitido que el conocimiento se multiplique y facilite el desarrollo de un pro-grama que sincronice de manera correcta tres calendarios para cualquier año, ya sea a.C o d.C. Este progra-ma se puede encontrar en www.biblicalcalendarproof.com en la sección del Calendar Generator.

La Muerte Profetizada del Mesías

Daniel 9:2 dice, “En el año primero de su reinado, yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años en que, por palabra del SEÑOR que fue revelada al profeta Jeremías, debían cumplirse las desolacio-nes de Jerusalén: setenta años.”

El primer hecho que es dado es que la ciudad iba a permanecer en un estado de desolación por 70 años. Por lo tanto, la profecía de las semanas se debe entender en años y no días de la semana. Aquellos que son nuevos en el estudio de la profecía necesitan saber que los tiempos proféticos por lo general se repre-sentan como que un día equivale a un año. El siguiente periodo de tiempo importante se revela en Daniel 9:24, “Setenta semanas han sido decretadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la transgresión, para terminar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer justicia eterna, para sellar la visión y la profecía, y para ungir el lugar santísimo.” El periodo de tiempo aquí equivale a 70 semanas x 7, ya que hay siete días en cada semana. Como se explicó anteriormente, en esta profecía los días representan años. Esto resulta en 70 semanas x 7 años, o 490 años. Este periodo de 490 años es luego dividido en seg-mentos en los versículos que le siguen. Trata de la reconstrucción de Jerusalén y el Templo, y la relación de esto con la crucifixión de Cristo, detallado en el capítulo 9. El periodo de tiempo debe estar en años, ya que el tema de la desolación de Jerusalén en Daniel 9:2 está descrito en años.

Daniel 9:25, “Has de saber y entender que desde la salida de la orden para restaurar y reconstruir a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe (esto nos señala el inicio de los 490 años), habrá siete semanas y sesenta y dos semanas; volverá a ser edificada, con plaza y foso, pero en tiempos de angustia.” Aquí Gabriel destaca dos periodos de tiempo dentro de los 490 años. Él explica el lapso de tiempo de siete semanas (7 x 7 = 49 años) y 62 semanas (62 x 7 = 434 años); esto suma un total de 69 semanas, lo que resulta en 483 años, en los que están incluidas las siete semanas que Gabriel mencionó que vendrían antes de las 62 semanas. Esto deja un periodo de tiempo de siete años que no será cubierto en este artículo. Se estará hablando entonces de 483 años, no 490.

Daniel 9:26 dice, “Después de las sesenta y dos semanas el Mesías será muerto y no tendrá nada.” Al final de las 62 semanas, las cuales se ubican después de las siete semanas, el Mesías muere – le es dada pena de muerte. Esto identifica el final de las 62 semanas (483 años después de la proclamación). Este artículo abarcará únicamente ese lapso de 483 años.

Esto ubica la crucifixión del Mesías 483 años después de que se proclamara que Jerusalén iba a ser reconstruida. Recuerde que la cuenta de los años inicia desde que se da la orden de reconstruir la ciudad, no desde que comienzan a trabajar en ello. También se entiende que Jerusalén debía permanecer sin restaurar durante 70 años. Cuando se suman estos dos intervalos de tiempo, se logra encontrar la fecha de la destruc-ción. Así que, ¿cuándo ocurrió la destrucción?

La respuesta a esta pregunta se encuentra en Jeremías 52:12-13. “Y en el mes quinto, a los diez días del mes, siendo el año diecinueve del rey Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino a Jerusalén Nabuzaradán, capi-tán de la guardia, que estaba al servicio del rey de Babilonia. Y quemó la casa del SEÑOR, la casa del rey y to-das las casas de Jerusalén; prendió fuego a toda casa grande.”

Destrucción del Templo de Salomón

Una pieza importante de la historia de este evento fue preservada por las autoridades judías en la “Mishnah”; ellos señalan que en Templo fue destruido el 10 de Av, cuando el shabbat del día 9 de Av había concluido. Esto sucede en el quinto mes del Calendario Hebreo, Av.

Esto podría significar una de dos cosas: o la destrucción terminó después de acabado el día del shabbat del 9 de Av, o comenzó luego de que dicho shabbat finalizara, lo que significa que la destrucción se dio el do-mingo 10 de Av. Si esto se compara a lo que Jeremías dijo, queda claro que el Templo fue destruido un do-mingo. Esto se logra saber al unir ambas informaciones, las cuales muestran que el shabbat tuvo que ser un 9 de Av. El Templo fue quemado cuando el shabbat 9 de Av estaba terminando y el 10 de Av, primer día de la semana, estaba iniciando. De acuerdo con la Biblia, los días comienzan y terminan a la puesta del sol.

Hay dos desastres importantes en la historia judía: la destrucción del primer y segundo Templo de Je-rusalén; ambos ocurrieron el shabbat 9 de Av. De acuerdo con la Mishnah, los dos eventos ocurrieron exacta-mente en el mismo mes y el mismo día de la semana de años diferentes. Extracto de la Mishnah, Arakin 11B, página 65, “El día en que el templo fue destruido fue el 9 de Av, al cierre del Shabbat.”

523 .C


70 d.C

Extracto de la Mishnah, Arakin 11B, página 65, “Lo mismo ocurrió la segunda vez.” Esto muestra que el segundo Templo fue quemado el mismo día de la semana, en el mismo mes en que el Templo de Salomón fue quemado, pero en el año 70 d.C. El Calendar Generator muestra que el año 70 d.C. tiene un shabbat en el día 9 del quinto mes, lo que confirma lo mencionado anteriormente. El 9 de Av es un shabbat del quinto mes, y esto solo ocurre cuando la Fiesta de las Trompetas ocurre el segundo día de la semana (lunes). Al contar el número de veces que esto ocurre en el ciclo de 247 años del Calendario Hebreo, nos encontramos con que este fenómeno ocurre 70 veces. En los 247 años que conforman la secuencia completa de años del Calenda-rio Hebreo, la Fiesta de las Trompetas se celebra un lunes únicamente 70 veces. Esto se puede confirmar con la tabla # 05 del artículo “A Proof Study Dating Biblical Sabaths and Holy Days”.

La Fiesta de Trompetas se da un lunes el 28% del tiempo. Esto se vuelve un factor clave, ya que limita las posibilidades de la fecha en que el Templo fue destruido a los años en los cuales la Fiesta de Trompetas se celebró un lunes.

Hoy en día, hay tres teorías aceptadas con respecto al año en el cual fue destruido el Templo. Estos son el 585, 586 y 587 a.C. El Calendar Generator encontrado en la página web www.biblicalcalendarproof.com muestra que ninguno de estos años posee un 9 de Av que sea shabbat. Por lo tanto, este simple hecho prueba que ninguno de estos años es el correcto, por lo que se debe despejar la mente para investigar más a fondo cuándo ocurrieron estos eventos con base en el testimonio propio de la Biblia, no de la historia secular.

Se probará que el año en que la destrucción ocurrió fue el 523 a.C. Al retroceder a través de la profe-cía de Daniel 9, comenzando con una fecha conocida, la muerte del Mesías, se logra llegar a la fecha de la destrucción del Templo, la cual encaja con el requerimiento de tener un mes quinto con un shabbat en su día noveno. Además, el año 523 a.C cumplirá con el número de años establecido en la profecía.

Es aceptable acudir a la historia secular cuando esta aumenta y clarifica la palabra de verdad. La Biblia es el único libro que contiene la verdadera historia del hombre, y el hecho de que el tiempo puede ser ubica-do de manera correcta en incrementos de siete días desde la semana de la creación, prueba su veracidad. Debe estar claro que sin el entendimiento del Calendario Hebreo Calculado y su ubicación en la historia, no es posible conocer la fecha en la que el Templo de Salomón fue destruido.

Al volver a leer Daniel 9, nos encontramos con los siguientes periodos de tiempo: (1) La ciudad de Je-rusalén estará desolada por 70 años, (2) El periodo de tiempo de la profecía de las 70 semanas consta de 70 x 7 = 490 años, (3) Después de los 483 años, el Mesías sería sacrificado. Este es el periodo de tiempo que esta-remos estudiando. Estos 483 años se cuentan desde la proclamación de reconstruir Jerusalén, y este no es el mismo año en que los trabajos de reconstrucción comenzaron. Hay una diferencia de tiempo entre estos dos eventos, la cual es importante para el conteo que nos concierne.

Con el objetivo de establecer la fecha en que fue destruido el Templo de Salomón, comenzaremos con la afirmación de que el Templo fue quemado el día 10 de Av después de shabbat. Luego se añaden 70 años en los cuales Jerusalén estuvo desolada a los 483 años que llevan a la muerte del Mesías. Al tener estas fe-chas, ahora es posible ubicar los eventos históricos con ayuda del calendario y el Calendar Generator.

Fecha de la Crucifixión

Se ha establecido que la muerte de Herodes, el cual reinaba en Judea cuando Cristo nació, fue en el año 4 a.C., (Wikipedia ubica el reinado de Herodes entre el año 37 a.C. y el 4 a.C.), lo que ubica el nacimiento de Cristo en el año 5 a.C. El inicio de su ministerio sería entonces en el otoño del año 26 d.C., ya que Lucas 3:23 nos dice, “Y cuando comenzó su ministerio, Jesús mismo tenía unos treinta años…” El año 30 a.C. ha sido confirmado históricamente por los cinco testigos, y reafirmado con la siguiente información de Alfred Eders-heim, un respetado erudito, en su libro “The Life and Times of Jesus the Messiah”, donde muestra que Su crucifixión se dio al inicio del año 30 a.C.

“Y luego un terremoto recorrió la naturaleza, cuando el sol se ponía. No nos atrevemos a hacer más que seguir las rápidas narrativas de los Evange-lios. El primer testimonio dado es que el velo del Templo se parte en dos desde arriba hasta abajo, y el segundo es que, al temblar la tierra, las rocas se par-ten y los sepulcros se abren. Probablemente se regis-tra que el velo se rasgó, porque era el símbolo más importante para Israel. Existe la posibilidad de que este acontecimiento estuviera conectado con el te-rremoto, a pesar de que es muy difícil que el terre-moto por sí solo pudiese romper un velo tan pesado de extremo a extremo. Sin embargo, todo tiene su significado. El que una gran catástrofe que anunciaba la inminente destrucción del Templo ocurriera en el Santuario alrededor de dicho tiempo, es confirmado por cuatro testimonios independientes: el de Tácito, el de Josefo, el Talmud y la tradición cristiana. Los más im-portantes son el del Talmud y Josefo. Josefo habla de la misteriosa extinción de la vela piloto del Candelero Dorado. 40 años antes de la destrucción del Templo; y tanto él como el Talmud hacen referencia a una aper-tura sobrenatural en las Puertas del Templo, las cuales habían estado cerradas previamente, lo que se consi-dera un presagio de la destrucción que había de venir.” (p. 610)

En resumen, el Templo fue destruido por Tito en el año 70 d.C., 40 años antes de esa fecha, habría sido el año 30 d.C. – ¡el año de la crucifixión! El número 40 representa el tiempo de prueba de Dios.

Si recordamos que la muerte de Cristo ocurrió al inicio del año, y restamos esos 29 años d.C. de los 483 años, se llega al año 454 a.C., el cual sería el año en que se declaró que Jerusalén debía ser reconstruida. Al añadir 70 a 454, el año 524 a.C. es en el que posiblemente se dio la destrucción de Jerusalén y el Templo.

Al consultar el Calendar Generator, (www.biblicalcalendarproof.com), hay dos años consecutivos en que el 9 de Av es un shabbat: el 524 y 523 a.C. La fecha correcta se encuentra luego de leer Nehemías 1:1-4, “Palabras de Nehemías, hijo de Hacalías. Aconteció que en el mes de Quisleu (el noveno mes), en el año vein-te, estando yo en la fortaleza de Susa, vino Hananí, uno de mis hermanos, con algunos hombres de Judá, y les pregunté por los judíos, los que habían escapado y habían sobrevivido a la cautividad, y por Jerusalén. Y me dijeron: El remanente, los que sobrevivieron a la cautividad allí en la provincia, están en gran aflicción y opro-bio, y la muralla de Jerusalén está derribada y sus puertas quemadas a fuego. Y cuando oí estas palabras, me senté y lloré, e hice duelo algunos días, y estuve ayunando y orando delante del Dios del cielo.”

El Llamado a Restaurar Jerusalén

Después de ayunar y orar por la situación de Jerusalén y el pueblo, Nehemías lleva una petición al rey. Nehemías 2:1-8, “Aconteció que, en el mes de Nisán, en el año veinte del rey Artajerjes, estando ya el vino de-lante de él, tomé el vino y se lo di al rey. Yo nunca había estado triste en su presencia, y el rey me dijo: ¿Por qué está triste tu rostro? Tú no estás enfermo; eso no es más que tristeza de corazón. Entonces tuve mucho temor, y dije al rey: Viva para siempre el rey. ¿Cómo no ha de estar triste mi rostro cuando la ciudad, lugar de los sepulcros de mis padres, está desolada y sus puertas han sido consumidas por el fuego? El rey me dijo: ¿Qué es lo que pides? Entonces oré al Dios del cielo, y respondí al rey: Si le place al rey, y si tu siervo ha halla-do gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, para que yo la reedifique. Entonces el rey me dijo, estando la reina sentada junto a él (su madre Esther): ¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás? Y le agradó al rey enviarme, y yo le di un plazo fijo. Y dije al rey: Si le agrada al rey, que se me den cartas para los gobernadores de las provincias más allá del río, para que me dejen pasar hasta que llegue a Judá, y una carta para Asaf, guarda del bosque del rey, a fin de que me dé madera para hacer las vi-gas de las puertas de la fortaleza que está junto al templo, para la muralla de la ciudad y para la casa a la cual iré. Y el rey me lo concedió, porque la mano bondadosa de mi Dios estaba sobre mí.”

Nehemías hace su petición en el primer mes del año hebreo, Nisán; el mismo mes en que nuestro Sal-vador fue crucificado, pero en el año 20 del reinado de Artajerjes. Esta proclamación fue hecha en Susa, ciu-dad que estaba a unas 1000 millas de Jerusalén. Se entiende que el trabajo de restaurar Jerusalén no pudo comenzar en el mismo año de la proclamación. El entregar la orden del rey, preparar la madera y llevarla a Jerusalén pudo tomar un año o más.

El Año de la Proclamación

Después del año de la proclamación, 454 a.C., pasó un año y cuatro meses para que el trabajo comen-zara. Al relacionarlo con el año de la destrucción del Templo, como ya ha sido señalado, se tiene que el año 453 a.C. fue el año en que comenzó el trabajo de la restauración de Jerusalén. Para calcular el año de la des-trucción de Jerusalén y el primer Templo, se debe añadir 70 años en los que Jerusalén estaría desolada- Se deben añadir porque los años a.C. están en orden descendente; por lo tanto, la fecha es el año 523 a.C. La siguiente explicación se puede comprender mejor si se consulta la línea de tiempo de la profecía de Daniel 9 que se muestra aquí y en página completa al final del artículo.

Desde esta fecha, 523 a.C., el resto de fechas mostradas formarán un calendario de eventos calculado a partir de la Biblia. Jeremías 52:6-7, “En el mes cuarto, a los nueve días del mes, cuando se agravó el hambre en la ciudad y no había alimento para el pueblo, se abrió brecha en la ciudad, y todos los hombres de guerra huyeron y salieron de la ciudad de noche por el camino de la puerta entre los dos muros que había junto al jardín del rey, a pesar de que los caldeos estaban alrededor de la ciudad, y se fueron por el camino del Ara-bá.” Vrs. 12-13, “Y en el mes quinto, a los diez días del mes, siendo el año diecinueve del rey Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino a Jerusalén Nabuzaradán, capitán de la guardia, que estaba al servicio del rey de Babi-lonia. Y quemó la casa del SEÑOR, la casa del rey y todas las casas de Jerusalén; prendió fuego a toda casa grande.”

Retrocediendo

El anterior párrafo mostraba que la destrucción de la Ciudad y el Templo ocurrió en el año 19 del reina-do de Nabucodonosor, y también en el año 11 del reinado del Sedequías. Ambos periodos de tiempo ocurrie-ron en el año 523 a.C., en el cuarto mes del calendario hebreo, en el noveno día, un viernes; esto llevó el reinado de Sedequías a su fin.

Al regresar al inicio del reinado de Sedequías a principios del año 533 a.C., se ve que su onceavo año comenzó al inicio del año 523 a.C., por lo que él estaba en su onceavo año en el cuarto mes del sitio. Se-dequías comenzó su reinado justo después de que Nabucodonosor apresó a Joaquín. II Reyes 24:8, “Joaquín tenía dieciocho años cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses en Jerusalén. El nombre de su madre era Nehusta, hija de Elnatán, de Jerusalén. E hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR, conforme a todo lo que había hecho su padre. En aquel tiempo los siervos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, subieron a Jerusalén, y la ciudad fue sitiada. Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó a la ciudad mientras sus siervos la tenían sitiada. Y Joaquín, rey de Judá, se rindió al rey de Babilonia, él y su madre, sus capitanes, sus jefes y sus oficiales. El rey de Babilonia lo apresó en el año octavo de su reinado. Sacó de allí todos los tesoros de la casa del SEÑOR, los tesoros de la casa del rey, y destrozó todos los utensilios de oro que Salomón, rey de Israel, había hecho en el templo del SEÑOR, tal como el SEÑOR había dicho. (…) Entonces el rey de Babilonia puso por rey en lugar de Joaquín, a su tío Matanías y cambió su nombre por el de Sedequías.”

El reinado de Sedequías terminó al inicio del año 533 a.C. (en el cambio de año). Él se convirtió en rey el noveno mes del año 534 (del Calendario Hebreo), año que tuvo 13 meses. El reinado de Joaquín terminó en el noveno mes del año 534 a.C., y él reinó 11 años. II Crónicas 36:5, “Joacim tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalén; e hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR su Dios.”

En el octavo o noveno mes del año 534 a.C. concluyó el onceavo año del reinado de Joaquín. Por lo tan-to, él ascendió al trono en el año 545 a.C., alrededor del mismo tiempo del año. Joaquín se convirtió en rey porque Josías fue derrotado y murió en manos del faraón Necao. Esta batalla se llevó a cabo al inicio del año, ya que en este tiempo del año Necao comenzó la campaña de apoyo a Asiria en su batalla contra Babilonia. II Reyes 23:29, “En sus días subió Faraón Necao, rey de Egipto, contra el rey de Asiria junto al río Éufrates. Y el rey Josías fue a su encuentro, pero Faraón Necao lo mató en Meguido en cuanto lo vio.”

Con la muerte de Josías, Joacaz fue hecho rey, y reinó por tres meses. Si se añade esto al periodo de duelo por Josías, y el tiempo que le tomó a faraón decidir a quién pondría en el trono (es decir, la persona que él sintiera que le permanecería leal), se llega a la segunda mitad del año 545 a.C., momento en que em-pieza la cuenta de los 11 años del reinado de Joaquín.

En la anterior línea del tiempo se observa la cuenta de años hacia atrás y el reinado de Josías.

Reinado de Josías

Este año también marcó en fin del reinado de 31 años de Josías. II Reyes 22:1, “Josías tenía ocho años cuando comenzó a reinar, y reinó treinta y un años en Jerusalén. El nombre de su madre era Jedida, hija de Adaía, de Boscat.” Por lo tanto, él comenzó su reinado en el año 576 a.C. Los años en que él reinó se necesi-tan conocer para mostrar que todas las fechas dadas por cada uno de los escritores de los libros de la Biblia que se relacionan con este periodo de tiempo, están en completo acuerdo. Su año 31 culminó en la primave-ra del año 545 a.C. Por lo tanto, el inicio de su año 18, año en que se erradicó el culto pagano y se celebró la gran Pascua, fue el 559 a.C. Aunque, en realidad, la gran Pascua se celebró en la primavera del año 558 a.C., cuando su decimoctavo año finalizó.

La razón por la que se da este cambio de año a.C. sin cambiar el año del reinado de Josías, es porque los años del calendario gregoriano cambian a mediados del invierno, y esto no se relaciona con el cambio del año de su reinado, el cual está registrado en el Calendario Hebreo. Su reinado comenzó en algún momento de la primavera, porque su muerte ocurrió en la primavera también. Durante este periodo de la historia, las campañas militares inician en la primavera, ya que el clima no es favorable en el invierno. En este tiempo es cuando el faraón Necao comienza a apoyar a los asirios en su guerra contra Babilonia.

El Libro es Hallado

Ambos, el libro de II Reyes y II Crónicas, confirman estas fechas. II Reyes 22:3, 5, 8 y 11. “Y en el año die-ciocho del rey Josías, el rey envió al escriba Safán, hijo de Azalía, de Mesulam, a la casa del SEÑOR, diciendo: ‘y que lo pongan en mano de los obreros encargados de supervisar la casa del SEÑOR, y que ellos lo den a los obreros que están asignados en la casa del SEÑOR para reparar los daños de la casa.’ Entonces el sumo sacer-dote Hilcías dijo al escriba Safán: He hallado el libro de la ley en la casa del SEÑOR. E Hilcías dio el libro a Sa-fán, y éste lo leyó. Y sucedió que cuando el rey oyó las palabras del libro de la ley, rasgó sus vestidos.”

Queda claro a través de la acción del rey que había una pérdida casi total del conocimiento de la ley y sus castigos. La lectura de estos libros lleva al rey a comprender por qué la nación estaba pagando las conse-cuencias que acarrea el quebrantar la Ley de Dios. Él se da cuenta de que, si él ignora dichas leyes, la nación también las ignoraría.

Josías Señala el Camino Correcto

Después de escuchar el Libro de la Ley y darse cuenta de la gran apostasía de su nación, el rey comienza a corregir los pecados del pasado. II Reyes 23:1-5, “Entonces el rey mandó reunir con él a todos los ancianos de Judá y Jerusalén. Y subió el rey a la casa del SEÑOR, y con él todos los hombres de Judá, todos los habitan-tes de Jerusalén, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor; y leyó en su pre-sencia todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa del SEÑOR. Después el rey se puso en pie junto a la columna e hizo pacto delante del SEÑOR de andar en pos del SEÑOR y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos con todo su corazón y con toda su alma, para cumplir las pala-bras de este pacto escritas en este libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto. Entonces el rey ordenó que el su-mo sacerdote Hilcías y los sacerdotes de segundo orden y los guardianes del umbral, sacaran del templo del SEÑOR todas las vasijas que se habían hecho para Baal, para la Asera y para todo el ejército de los cielos, y los quemó fuera de Jerusalén en los campos del Cedrón y llevó sus cenizas a Betel. Quitó a los sacerdotes idóla-tras que los reyes de Judá habían nombrado para quemar incienso en los lugares altos en las ciudades de Judá y en los alrededores de Jerusalén, también a los que quemaban incienso a Baal, al sol y a la luna, a las conste-laciones y a todo el ejército de los cielos.”

No fue solo el hecho de que el rey leyera los Libros lo que cambió su corazón, sino que la razón por la cual ellos estaban sufriendo infelicidad y falta de plenitud cobró vida. Justo como Nehemías 8:1-9 muestra, cuando la Ley y su entendimiento es llevado al pueblo, ellos se arrepienten. El libro de Esdras muestra que Esdras copiaba lo que Josías había hecho antes de él, lo que le llevaba a tener los mismos resultados. II Reyes 23:3, “Y todo el pueblo confirmó el pacto.”

La Pascua es Observada

II Reyes 23:21-23, “Entonces el rey ordenó a todo el pueblo, diciendo: Celebrad la Pascua al SEÑOR vues-tro Dios como está escrito en este libro del pacto. En verdad que tal Pascua no se había celebrado desde los días de los jueces que gobernaban a Israel, ni en ninguno de los días de los reyes de Israel y de los reyes de Judá. Sólo en el año dieciocho del rey Josías fue celebrada esta Pascua al SEÑOR en Jerusalén.”

El efecto dramático que causa la lectura de los Libros de Moisés en el rey y el pueblo, es confirmado por las fervientes acciones del rey, ya que convierte en polvo los instrumentos de culto pagano, de la misma manera en que Moisés destruye el becerro de oro. Josías viaja por todo el país para destruir los sitios de culto pagano. Sus acciones, descritas en II Reyes 23:1-21, ocurren en su año 18. Ese año culmina con la más grande Pascua que se haya observado por un rey en Israel o Judá. Reunir los amplios requerimientos para la organización y celebración de dicha festividad, y eliminar todos los ídolos paganos, le pudo haber tomado a Josías todo el año 18 de su reinado. Esto muestra que este año del gobierno de Josías estuvo marcado por primaveras al inicio y final, y que cubrió partes de dos años gregorianos. La Pascua se celebra en el primer mes del Calendario Hebreo, Nisan; y se ubica entre el final de marzo y mediados de abril.

Los Reyes que le Siguieron

El inicio del reinado de Josías ocurrió en el primer mes del año 576 a.C., y terminó en el primer mes del año 545 a.C., lo que resulta en 31 años de gobierno. (Ver II Reyes 22:1.) El siguiente rey fue Joacaz. Él reinó del tercer al sexto mes del año 545 a.C. Luego Joaquín comenzó su reinado en el sétimo mes del año 545 a.C., y gobernó has-ta el sétimo mes de 534 a.C. (11 años), como se muestra en II Reyes 23:36. Joaquín fue el siguiente rey, y gobernó por tres meses – II Reyes 24:8. Sedequías gobernó por 10 años y 4 meses, cuando comenzaba su onceavo mes de gobierno, justo al final del año 523 a.C. (Ver II Reyes 25:1-3 la línea del tiempo de la profecía de Daniel 9.)

II Reyes 25:8-9, “En el mes quinto, a los siete días del mes, en el año diecinueve de Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino a Jerusalén Nabuzaradán, capitán de la guardia, siervo del rey de Babilonia. Y quemó la casa del SEÑOR, la casa del rey y todas las casas de Jerusa-lén; prendió fuego a toda casa grande.” (Ver también Jeremías 52:12.) Ya había sido establecido en Daniel 9:2 que Jerusalén estaría en ruinas por 70 años. Si se parte del año 523 a.C. como el año en que fue destruido el Templo de Salomón, y se le restan 70 años, se llega a que el año 453 es entonces el año en que comienza la reconstrucción del muro de Jerusalén.

La proclamación de reconstruir Jerusalén se dio un año antes, en el primer mes del año 545 a.C. Las 69 semanas de años, es decir, los 483 años, nos llevarían a que la crucifixión de Cristo se dio en el primer mes del año 30 d.C.

Hay una relación de tiempo interesante que involucra la captura de Joaquín y los eventos designados en el libro de Ezequiel. Este libro tiene 14 (dos sietes) fechas específicas que se conectan con las fechas discu-tidas anteriormente dentro de un marco de tiempo adecuado, lo cual confirma la exactitud histórica de la Biblia, y prueba que la misma fue escrita utilizando un único calendario: el Calendario Hebreo Calculado. (Ver la lista adjunta con el marco de tiempo de Ezequiel.)

A manera de ejemplo, en Ezequiel 1:1-2 Dios brinda el momento exacto en que Él se revela con toda Su Gloria en Su Trono portátil. Dios hace cosas para intrigar al hombre. “Es gloria de Dios encubrir una cosa, pero la gloria de los reyes es investigar un asunto.” Proverbios 25:2

Dios ha puesto una cerradura en la historia de la Biblia que requiere de una llave para abrirla; esa cerra-dura es el Calendario Hebreo, que va desde la semana de la creación hasta la actualidad. Este pasaje en Eze-quiel resalta la majestad de Dios, quien fija los tiempos y estaciones. Ezequiel 1:1-2, “Sucedió que en el año treinta, al quinto día del cuarto mes, estando yo entre los desterrados junto al río Quebar, los cielos se abrie-ron y vi visiones de Dios. (En aquel día cinco del mes, en el quinto año del destierro del rey Joaquín…”

Los 30 años deben de tener una gran importancia para Dios, ya que lo mencionó. Pero, ¿cuál es la im-portancia? Él lo deja en claro cuando lo añade al quinto año en que Joaquín estuvo cautivo, lo que a su vez se relaciona con el gobierno de los últimos cinco reyes de Judá. Además, está enlazado con la destrucción de Jerusalén y el Templo, y la proclamación de reconstruir la ciudad, lo que nos lleva a la crucifixión del Mesías. Entrelazado dentro de todo esto se encuentra el reinado de Nabucodonosor y la relación que mantuvo con Judá y sus reyes. Ezequiel también nos provee de una descripción detallada del Templo que serviría como sede del Reino de Dios y el reinado milenial de Cristo en la tierra. (Ver Ezequiel 40:1 - 48:35.)

Como se muestra en la línea del tiempo de la profecía de Daniel 9, el cautiverio de Joaquín comenzó en el año 533 a.C- Recuerde, al usar la palabra “en” Ezequiel dice que fue “durante” el quinto año, y “durante” el año 30, lo que significa que solo se completaron cuatro y 29 años. Al restar cuatro años y cinco meses de lo dicho por Ezequiel, se concluye que el año 529 a.C. fue el quinto año de la cautividad de Joaquín. Cuando se suman los 29 años del versículo 1 a los 529 años a.C., se llega al año 558 a.C., el cual fue el decimoctavo año del reinado de Josías. En ese año él volvió al pueblo de la adoración pagana al pacto con Dios, y lo culmina con la gran Pascua.

En Ezequiel 24:1-2 Dios le habla a Ezequiel en el noveno año, décimo mes y en el décimo día de ese mes; y le dice que el rey de Babilonia ha empezado el sitio contra Jerusalén. La misma fecha se encuentra re-gistrada en II Reyes 25:1. Ezequiel registra la fecha de la cautividad de Joaquín en el mismo momento donde II Reyes 25:1 data el reinado de Sedequías. Este relato se encuentra escrito a partir de la observación, mien-tras que lo que Ezequiel relata procede de la inspiración que Dios le da a Ezequiel en el capítulo 24:1-2. A él se le habla del sitio de Jerusalén cuando el mismo está tomando lugar – una afirmación clara de que el cauti-verio de Joaquín y la elevación de Sedequías al trono sucedieron en el mismo momento, a inicios del año 533 a.C., como lo muestra la línea del tiempo de Daniel 9.

A través de Ezequiel. Dios da 14 fechas vinculadas al cautiverio de Joaquín. Se está adjuntando la lista para su conveniencia.

Al repasar las fechas de esta profecía, las cuales son eventos históricos que sucedieron dentro de un marco de tiempo específico, se logra ver que las mismas cumplen con los 483 años requeridos en la profecía, y claramente ubican la destrucción del Templo de Salomón en el año 523 a.C.

De la muerte del Mesías en el año 30 a.C. (año en que la Pascua se celebró un miércoles 14 de Nisan) a la declaración de restaurar Jerusalén en el año 554 a.C., hay 483 años. (Ver artículo: “Los días proféticos de Daniel 12:11-13”, desde el fragmento “Cristo, el Cordero Pascual” hasta la referencia a la crucifixión en miér-coles.) De paso, este hecho limita las posibilidades del año de Su muerte a únicamente el año 30 d.C. Como se mostró anteriormente, el nacimiento de Cristo se dio en el año 5 a.C., por lo que el año 30 se encuentra en algún momento del año 26 d.C. La pregunta que surge es en qué mes del año 26 d.C. cumplió los 30 años. Para la sorpresa de muchos, no fue el 25 de diciembre. La Biblia señala que nació a finales del verano – inicios de otoño. Los pastores estaban aún en los campos con sus rebaños cuando él nació, lo que ubica el inicio del ministerio de Cristo en el sétimo mes del Calendario Hebreo, el cual por lo general se ubica en setiembre del calendario gregoriano. El hecho de que naciera a mediados de año genera que Su ministerio iniciara en el sé-timo mes y terminara en el primer mes, por lo que Su ministerio tuvo una duración de tres años y medio.

Al restar los 483 años de Daniel 9 al año en que Cristo murió, se llega al año 454 a.C. – fecha en que se declaró que fuera reconstruida la Ciudad Santa. Las obras de restauración comenzaron en el año 453 a.C. Si se añaden los 70 años en que la ciudad estuvo desolada, se logra ubicar la destrucción de Jerusalén y el Tem-plo en el año 523 a.C. Ese año tiene un quinto mes con un shabbat en el noveno día en el Calendario Hebreo. Además, esto enlaza toda la profecía con el Calendario Hebreo Calculado, y, sin usarlo, es imposible ubicar cualquier evento bíblico en el tiempo.

Con esto se concluye el último artículo que prueba que Dios usa el Calendario Hebreo Calculado para rastrear el tiempo a través de la Biblia, desde Génesis hasta Revelaciones.

Entonces, ¿qué se aprende cuando Dios revela que todas Sus instrucciones para el hombre, es decir, la Biblia, están construidas sobre el Calendario Hebreo Calculado? ¿No nos da esto la responsabilidad como pueblo de Dios de seguir este calendario para adorarlo?

— Don Roth (8 de diciembre, 2015)


Se calcula eventos bíblicos por fecha La Investigación Biblia

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