Noah's Flood and God's Calendar article by Don Roth Biblical Calendar Proof presentation in Spanish The Ten Virgins and Christ's Return biblical article by Don Roth
Don Roth's Evidence proving the true Biblical Calendar

¿Se ha Manifestado Dios de una Manera Física?

Artículo Impresa PDF

 

 

Por Don Roth
Traducción: Marcia Gómez

¿Muestra la Biblia a Dios hablando y caminando con nosotros en forma de humano? O, ¿es Él un tipo de voz sombría como la que se muestra en las películas? La Biblia nos dice que Dios habló y caminó con el hombre en múltiples ocasiones. Por este motivo se debe formular una importante pregunta: ¿Por qué decidió Dios hablar y caminar con los hombres es forma de hombre?

¿Apareció Dios literalmente como un ser humano?Génesis 3:8, “Y oyeron al SEÑOR Dios que se paseaba en el huerto al fresco del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia del SEÑOR Dios entre los árboles del huerto.” Vemos que Dios estaba caminando en el jardín al fresco del día, y que Adán y Eva escucharon Sus pasos. En algunas traducciones se encuentra la palabra sonido traducida como voz; estas nos hacen creer que era el sonido de la voz de Dios caminando, cuando en realidad era Dios en una forma humana el que estaba caminando. El hecho de que Dios caminó por esta tierra en forma humana y habló con ciertos hombres y mujeres tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento, será comprobado a través de un importante número de encuentros que se registran en la Biblia. Tal vez algunos ya hayan leído acerca de estos encuentros antes, pero no lo dieron como cierto, o no pensaron que Dios hizo esto por una razón importante. ¿Trataba Dios de una manera directa con las personas?

Primero, debemos comprender la palabra caminar. Es interesante que esta encierre dos significados. Esta palabra, además, posee dos números en el diccionario Strong: 1980 y 3212, los cuales poseen la misma raíz en el hebreo. Esta palabra no representa únicamente la acción física de caminar, sino que también se refiere a la idea teológica de estar en acuerdo con un compañero de viaje ya sea para bien o para mal.

Obviamente, uno no estaría caminando o comunicándose con alguien que tiene un estándar de vida distinto. Algunos ejemplos bíblicos son “Enoc caminó con Dios” y “Noé caminó con Dios”. Amós 3:3, “¿Andan dos hombres juntos si no se han puesto de acuerdo?” Si uno va a caminar con alguien más, se necesita un tiempo señalado para ello. Para caminar con Dios uno debe encontrarse con Él en Sus tiempos señalados. ¿Parece irreligioso que Dios no habría tenido una presencia física para que Adán y Eva lo vieran? Esto también aplica para Caín y Abel en el momento en que trajeron su ofrenda a Dios. Génesis 4:4, “También Abel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos. Y el SEÑOR miró con agrado a Abel y a su ofrenda.” La palabra que corresponde en el Strong es #8159, y significa mirar con aprobación y respeto. Nótese que esta aprobación no era comunicada solamente a través de palabras, sino que Dios se mostraba complacido. No se trataba de una mirada superficial, sino una investigación penetrante de lo que se estaba ofreciendo y de los pensamientos de aquel que lo ofrecía. Una persona puede dar su aprobación o desaprobación con su expresión facial, lo que nuevamente muestra la presencia física de Dios. La ofrenda de Caín por su parte no fue vista con respeto o consideración. Esta palabra es una combinación de los vocablos hebreos #8159 y #3808. El #3808 enfatiza la negación, significa “no”.

Esta palabra no fue utilizada hasta que Dios necesitó explicar la razón por la cual no aprobó la ofrenda de Caín. Dios explica en la Biblia que hay solo dos maneras de vivir la vida. La primera es cuando se tiene el deseo de complacer a Dios al caminar por Su senda de vida, lo cual resulta en una vida llena de satisfacción y promesas para la persona. La ofrenda de Abel ejemplificaba su amor y respeto por su Creador, ya que él le sacrificó lo mejor de sus animales. La segunda forma es viviendo una vida de pecado, como se muestra con Caín, que vivió una vida de competencia que lo llevó a quebrantar la ley de Dios. Si se quebranta la ley de Dios se está pecando. I Juan 3:4, “Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley, pues el pecado es infracción de la ley.”

¿Por qué es que este mundo está lleno de dolor y sufrimiento, de vidas que no tienen significado alguno? La respuesta es muy simple: la ley de Dios está siendo quebrantada con impunidad. Caín vio en su hermano una competencia por la aprobación de Dios, esta es la manera en que se rigen las situaciones en el mundo. Su solución fue simple: debía eliminar la competencia, así que asesinó a su hermano.

La idea de que Dios apareciera en forma de humano está bien documentada. En el Antiguo Testamento se observa a Abraham regresando de su victoria ante Quedorlaomer y los demás reyes. Génesis 14:18-20, “Entonces Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino; él era sacerdote del Dios Altísimo. Y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador del cielo y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram el diezmo de todo.” Nuevamente nos encontramos a Dios presentándose ante Abraham en forma de hombre en Génesis 18:2-3, “Cuando alzó los ojos y miró, he aquí, tres hombres estaban parados frente a él; y al verlos corrió de la puerta de la tienda a recibirlos, y se postró en tierra, y dijo: Señor mío, si ahora he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que no pases de largo junto a tu siervo.” Dios continúa informándole a Abraham acerca de Su intención de destruir Sodoma y Gomorra en Génesis 18:20-22, “Y el SEÑOR dijo: El clamor de Sodoma y Gomorra ciertamente es grande, y su pecado es sumamente grave. Descenderé ahora y veré si han hecho en todo conforme a su clamor, el cual ha llegado hasta mí; y si no, lo sabré. Y se apartaron de allí los hombres y fueron hacia Sodoma, mientras Abraham estaba todavía de pie delante del SEÑOR.” Como se puede ver aquí, Dios no solo conversa con Abraham, sino que está delante de él en forma física.

Así que, ¿quién era este ser que llegó a Abraham en forma de hombre? Encontramos la respuesta en el Nuevo Testamento. Hebreos 7:1-4, “Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, salió al encuentro de Abraham cuando éste regresaba de la matanza de los reyes, y lo bendijo. Abraham le entregó el diezmo de todos los despojos, cuyo nombre significa primeramente rey de justicia, y luego también rey de Salem, esto es, rey de paz, sin padre, sin madre, sin genealogía, no teniendo principio de días ni fin de vida, siendo hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote a perpetuidad. Considerad, pues, la grandeza de este hombre a quien Abraham, el patriarca, dio el diezmo de lo mejor del botín.” Esta es una referencia directa de Cristo y Su sacerdocio. “Considerad, pues, la grandeza de este hombre a quien Abraham, el patriarca, dio el diezmo de lo mejor del botín.” Hombre se debe traducir como “este”. La razón por la cual no se debe usar la palabra hombre es que la palabra en el Strong es #3778, y es un pronombre demostrativo, “este o aquel”. La palabra hombre fue añadida. ¿Se le puede llamar hombre a alguien que no tiene padre ni madre? Por lo tanto, la palabra “este” se debe emplear aquí. Estos versículos muestran que Melquisedec y Cristo son uno y el mismo.

Esto también se confirma en I Corintios 10:1-4, “Porque no quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube y todos pasaron por el mar; y en Moisés todos fueron bautizados en la nube y en el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo.” Esta escritura muestra que Cristo era el Dios que trataba con la nación de Israel, así como lo hacía con los patriarcas del Antiguo Testamento.

Génesis 32:24, 30, “Jacob se quedó solo, y un hombre luchó con él hasta rayar el alba. (...) Y Jacob le puso a aquel lugar el nombre de Peniel, porque dijo: He visto a Dios cara a cara, y ha sido preservada mi vida.” Este es un ejemplo remarcable en el cual Dios está en contacto físico de manera clara con Jacob, mostrando su presencia física de forma real. Dios estaba probando la tenacidad de Jacob. El hecho de que Jacob no cediera hasta recibir la bendición de Dios, aún cuando tenía mucho dolor, demuestra que él sabía de antemano que no podría regresar a la Tierra Prometida sin esa bendición.

Dios cambió el nombre de Jacob a Israel y le dio la bendición que había pedido, lo que resultó en que su hermano Esaú, que le había declarado la guerra, lo recibiera en amistad.

¿Encontramos a Cristo apareciendo en forma de hombre después de Su muerte en el Nuevo Testamento? En Juan 20, Cristo se le aparece primero a María y luego a Sus discípulos cuando se les manifiesta aún estando las puertas cerradas. También, en Lucas 24:13-15, 30-31, vemos a Cristo apareciendo después de Su muerte, “Y he aquí que aquel mismo día dos de ellos iban a una aldea llamada Emaús, que estaba como a once kilómetros de Jerusalén. Y conversaban entre sí acerca de todas estas cosas que habían acontecido. Y sucedió que mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se acercó y caminaba con ellos. (...) Y sucedió que al sentarse a la mesa con ellos, tomó pan, y lo bendijo; y partiéndolo, les dio. Entonces les fueron abiertos los ojos y le reconocieron; pero Él desapareció de la presencia de ellos.” Nuevamente, en Juan 20, se encuentra el relato en el cual Tomás está dudando. Juan 20:27, “Luego dijo a Tomás: Acerca aquí tu dedo, y mira mis manos; extiende aquí tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.” Aquí Cristo se muestra con la misma apariencia física que tenía en el momento de Su muerte. Obviamente, los dos discípulos del relato en Emaús no pudieron evitar haber visto los agujeros de los clavos en Sus manos y pies si Él los hubiera tenido en ese momento. Como el Hijo resucitado de Dios, siendo Dios, Él pudo haber aparecido en el aspecto físico que Él deseara. Su aparición no se restringió únicamente a Sus discípulos. Pablo registra que más de 500 personas vieron a Cristo después de Su muerte. I Corintios 15:4-6, “Que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; que se apareció a Cefas y después a los doce; luego se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales viven aún, pero algunos ya duermen.” De la misma manera en que Cristo apareció después de Su muerte en forma de hombre, así mismo se le apareció a Adán y Eva, Caín y Abel, Enoc y Noé, y a Abraham y Sara.

Regresando al encuentro de Jacob con Dios, algunos alegan que Jacob no pudo haber visto a Dios, ya que es contradictorio a lo que se afirma en Juan 6:46, “No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que viene de Dios, éste ha visto al Padre.”

También está el ejemplo de Moisés viendo a Dios como un glorioso ser espiritual en Éxodo 33:18-23, “Entonces Moisés dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. Y Él respondió: Yo haré pasar toda mi bondad delante de ti, y proclamaré el nombre del SEÑOR delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión. Y añadió: No puedes ver mi rostro; porque nadie puede verme, y vivir. Entonces el SEÑOR dijo: He aquí, hay un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; y sucederá que al pasar mi gloria, te pondré en una hendidura de la peña y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. Después apartaré mi mano y verás mis espaldas; pero no se verá mi rostro.”

Se ha Manifestado DiosAl recordar todos los ejemplos citados, se nota cierta discrepancia en lo dicho por Cristo en Juan 6, donde Él nos dice que nadie ha visto el Padre a excepción de Él. Uno de los trabajos importantes que tenía Cristo era revelar al Padre, y cuando Él dijo “nadie”, esto fue un absoluto e incondicional “no”. Mateo 11:27, “Todas las cosas me han sido entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.” Todos los encuentros que se describen en esta escritura solo pudieron haber ocurrido con el Padre. El único otro Dios sería Cristo, como se ha explicado. Él señaló esto en Juan 6, quitando así cualquier duda de que Él existía antes de Su nacimiento como Jesucristo.

Ahora debemos regresar a la pregunta original de por qué Dios casi siempre se aparecía como un hombre ordinario. Al ver más de cerca lo ocurrido en el jardín cuando Satanás se le apareció a Eva, la respuesta será revelada.

En casi todas las traducciones se encuentra que una serpiente está hablando con Eva; animal que, por lo general, se concibe como el más repulsivo de todos. Sin embargo, en ese momento todos los animales vivían en paz con el hombre. Génesis 1:30, “Y a toda bestia de la tierra, a toda ave de los cielos y a todo lo que se mueve sobre la tierra, y que tiene vida, les he dado toda planta verde para alimento. Y fue así.” Adán y Eva vivían en un pacífico e idílico mundo. Entonces, ¿qué habrá impresionado tanto a Eva para que le creyera a una serpiente parlante? De la Companion Bible se aprende que la palabra para serpiente es Nachash, aquello que brilla.

II Corintios 11:3, 14, “Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestras mentes sean desviadas de la sencillez y pureza de la devoción a Cristo. (...) Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz.” Ezequiel 28:13, “En el Edén estabas, en el huerto de Dios; toda piedra preciosa era tu vestidura: el rubí, el topacio y el diamante, el berilo, el ónice y el jaspe, el zafiro, la turquesa y la esmeralda; y el oro, la hechura de tus engastes y de tus encajes, estaba en ti. El día que fuiste creado fueron preparados.” No es difícil entender por qué Eva fue cautivada por este deslumbrante ser. Satanás quería impresionar a Eva con su deslumbrante apariencia; pero Dios usa la palabra “serpiente” para representar el verdadero carácter de Satanás. No era únicamente su apariencia lo que Eva tenía que enfrentar, sino un verdadero desafío mental. En I Timoteo 2:13-14 Dios nos dice, “Porque Adán fue creado primero, después Eva. Y Adán no fue el engañado, sino que la mujer, siendo engañada completamente, cayó en transgresión.” La nueva pregunta debería ser, ¿por qué Adán no fue engañado y Eva sí? Pablo nos está guiando hacia la respuesta al recordarnos que Adán fue creado primero. Adán fue testigo de algo que a Eva únicamente le fue contado. Él vio a Dios crear el jardín, él vio árboles adultos siendo plantados, una pared de piedra alrededor siendo erigida, no a través del trabajo físico, sino a través de la palabra de Dios.

Cuando Génesis 3:1 se examina con más cuidado, “Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que el SEÑOR Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: "No comeréis de ningún árbol del huerto"?”, Se encuentra que la palabra “animal” #2416 y la palabra “campo” #7704 no se refieren solo a los animales del mundo físico, sino a todos los seres que Dios había creado, incluyendo los del reino angelical. Eva estaba impresionada por lo que estaba viendo, este ser deslumbrante. Para ella, ¿qué sería más creíble? ¿Dios apareciendo como hombre o Satanás apareciendo como un ser angelical? Ella tomó su decisión basada en la apariencia, y aquí se encuentra la respuesta a la pregunta inicial: ¿por qué Dios eligió aparecérsele al hombre en forma de hombre? La respuesta es fundamental para el propósito que tiene Dios cuando está trabajando en esta creación. Él quería que el hombre le creyera por la sustancia de lo que Él enseña. Se debe recordar que el libro de Génesis, al igual que el resto de libros de la Biblia, no contiene todos los detalles de lo ocurrido durante y después de los siete días de la creación.

¿Dios ya les había enseñado algo a Adán y Eva antes del ataque de Satanás? La respuesta se encuentra en Génesis 2:3, “Y bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que Él había creado y hecho.” La palabra “bendijo”, #1288, encierra el entendimiento de que se ha recibido el poder del éxito. La palabra “santificó” se puede entender por su definición en Efesios 5:25-26, “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, ara santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra.” Nuestras mentes han sido hechas limpias por la Palabra de Dios. Si Dios bendijo el séptimo día y lo santificó, significa que Él les dio el significado de esto a Adán y Eva. El resumen del mensaje que Dios les dio es, “Yo soy el que hizo todo lo que sus ojos pueden ver. Adán, recuerda cómo buscaste entre todos los animales y no encontraste a ninguno que te fuera ayuda idónea. No había una Eva entre ellos. Yo creé a Eva de tus huesos, ustedes me deben reconocer como su creador, ustedes me deben respetar como su dador de vida, su Dios.”

Al leer Génesis 3, parece que Satanás llega en el octavo día. La verdad es que la Biblia no lo dice. Esta es una suposición incorrecta que la mayoría de personas hacen. Si se piensa de esa manera, se acusa a Dios de permitirle a Satanás, un mentiroso supremo, llevar a Adán y Eva hacia la pena de muerte, sin antes Él haberles instruido en el camino de vida. Satanás no puede hacer nada sin la aprobación de Dios. Recuerde cómo Satanás quería destruir a Job pero aun así no podía tomar ninguna acción sin que Dios lo aprobara. Así como esto aplica para Job, aplica para Adán y Eva y cada uno de nosotros. El Nuevo Testamento sustenta esta creencia en Juan 15:1-2, “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo quita; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto.” Esto sustenta el hecho de que se necesitaba cierto tiempo para instruir a Adán y Eva en el camino de vida y prepararlos para la prueba con Satanás.

Es el Padre el que nos elige y luego desarrolla nuestro carácter a través de situaciones de la vida real. Es el Hijo, la Palabra, el que nos alimenta con la verdad para que podamos tomar las decisiones de vida correctas. Cristo es el maestro que a través del ejemplo nos muestra en qué manera debemos vivir nuestras vidas. Mateo 7:13-14, “Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” A diferencia de Satanás, Dios se aparece en forma de hombre porque Él quería que Adán y Eva le creyeran por la sustancia de Su enseñanza y no por una apariencia deslumbrante. Dios quería que ellos eligieran esa puerta angosta que lleva a la vida, porque esta resulta en lo que el hombre ha buscado a través de toda la historia: ser capaz de vivir para siempre - tener vida eterna.

Hay pocos que entienden que los dos árboles representan dos maneras de vivir. El árbol de la vida representa el camino de Dios de preocupación y respeto por el individuo. Esto resultaría en una sociedad en paz y armonía; una sociedad que sabe quién es responsable de sus orígenes, y que sabe que un Dios de amor que se preocupa por Su creación hizo esta tierra y le dio vida.

Se calcula eventos bíblicos por fecha La Investigación Biblia

_