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Don Roth's Evidence proving the true Biblical Calendar

¿Era Isaac Una Sombra De Cristo?

¿Era Isaac Una Sombra De Cristo?¿Era Isaac Una Sombra De Cristo?

Uno de los eventos más dramáticos del Antiguo Testamento ocurrió cuando Dios le ordenó a Abraham que sacrificara a su amado hijo, Isaac. Cuando se lee este acontecimiento se presenta un problema. Puede parecer un evento particular en el que sólo Abraham sabía cuál iba a ser su misión en la tierra de Moriah.

Para muchos lectores de la Biblia es un reto el entender completamente lo que acontece en el libro del Génesis. Los eventos relatados por Moisés son puntos importantes de la historia que Dios quería que se dieran a conocer, y esto se hace visible en el relato de Abraham e Isaac.

En su mayoría, la interacción detallada entre las personas no es descrita, haciendo que el lector complete lo que seguramente ocurrió antes y durante lo que se presenta, y esto es lo que sucede con el sacrificio del hijo de Abraham.

Sin tomar esto en cuenta, el relato del sacrificio de Isaac presenta una visión distorsionada de lo que en realidad ocurrió. Por ejemplo, parece ser que sin que Isaac tuviera idea de lo que se esperaba de él, es llevado a un lugar apartado para lo que él sabe es una ofrenda encendida para Dios. Isaac sumisamente permitió que su padre le tapara los ojos y lo colocara en la leña para esta ofrenda encendida. Pareciera ser que Isaac tenía fe suficiente para permitir que su padre lo tratara como un cordero para el sacrificio.

Es aquí donde el cristianismo común se desvía, presentando una imagen de Isaac siendo un joven de 10 o 12 años, inconsciente de lo que le esperaba. Muestran a un niño cargando un conjunto de leña ladera arriba en su camino a ser sacrificado. El pensamiento es que solo un niño permitiría encontrarse obligado al sacrificio sin poner ningún tipo de resistencia.

Hay dos puntos que aclarar aquí. Primero se indica que Abraham partió la leña para el holocausto. Génesis 22:3, “Abraham se levantó muy de mañana, aparejó su asno y tomó con él a dos de sus mozos y a su hijo Isaac; y partió leña para el holocausto, y se levantó y fue al lugar que Dios le había dicho.”

El significado de esto es que la leña era de tal tamaño que necesitaba ser partida; no eran ramas. Segundo, un holocausto requiere que la víctima sea totalmente consumida, de ahí que se requiera una gran cantidad de leña de gran tamaño para un fuego sustancial.

Claramente un niño de 10 o 12 años no puede soportar una carga de este tipo. Obviamente Isaac era un adulto en buena condición física. Entonces ¿qué edad tenía? La respuesta a esta pregunta será revelada analizando ampliamente los acontecimientos bíblicos.

Génesis 22:1-2, “Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham, y le dijo: ¡Abraham! Y él respondió: Heme aquí. Y Dios dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, a quien amas, a Isaac, y ve a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.”

En este punto de su vida Abraham sabía que Dios había brindado una promesa irrevocable de que una gran nación surgiría de su hijo Isaac. Por lo tanto, él concluyó correctamente que Dios pretendía resucitar a Isaac después del sacrificio. Hebreos 11:17-19, “Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo; fue a él a quien se le dijo: ‘en Isaac te será llamada descendencia.’ Él consideró que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde también, en sentido figurado, lo volvió a recibir.”

Aquí encontramos la primera similitud entre Abraham e Isaac con Dios el Padre y Jesucristo. Así como Dios ofreció a su único hijo, Abraham lo hizo con Isaac, mostrando en Abraham el papel de Dios el Padre y en Isaac el de Cristo.

La fe para morir por nuestras creencias no está basada en un recibimiento espontáneo de determinación para llevar a cabo la voluntad de Dios en tiempos de prueba. La simple verdad es que sin las palabras escritas en la Biblia no habría fe. Sin un registro en la Biblia de la interacción del hombre con Dios y sus testigos con la garantía de que habrá una resurrección para la vida eterna, la fe en Él no se haría realidad.

Romanos 10: 14-17, “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Tal como está escrito: ¡Cuan hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio del bien! Sin embargo, no todos hicieron caso al evangelio, porque Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo” La Biblia.

Para que los sucesos ocurrieran como se registraron, Abraham tendría que haberle dicho a Isaac y Sara cuál era su misión, y con toda confianza declarar que el único resultado sería la resurrección de Isaac, y ellos creyeron.

Es mediante la revelación de la verdadera historia de la Biblia, que contiene las promesas de Dios a Sus elegidos, y su aceptación, que la Biblia construye la verdadera fe.

La fe de Isaac fue construida con base en los relatos de Abraham y Sara sobre los eventos milagrosos que Dios llevó a cabo en sus vidas, sobresaliendo el milagroso parto a sus avanzadas edades. Esto es como lo cuenta la Biblia, enfatizando en el hecho de que Isaac sería el progenitor de una gran nación.  Génesis 17: 15-19, “Entonces Dios dijo a Abraham: A Sarai, tu mujer, no la llamarás Sarai, sino que Sara será su nombre. Y la bendeciré, y de cierto te daré un hijo por medio de ella. La bendeciré y será madre de naciones; reyes de pueblos vendrán de ella. Entonces Abraham se postró sobre su rostro y se rio, y dijo en su corazón: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara, que tiene noventa años, concebirá? Y dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva delante de ti! Pero Dios dijo: No, sino que Sara, tu mujer, te dará un hijo, y le pondrás el nombre de Isaac; y estableceré mi pacto con él, pacto perpetuo para su descendencia después de él.” Génesis 18: 10-12, “Y aquél dijo: Ciertamente volveré a ti por este tiempo el año próximo; y he aquí, Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara estaba escuchando a la puerta de la tienda que estaba detrás de él. Abraham y Sara eran ancianos, entrados en años; y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres. Y Sara se rio para sus adentros, diciendo: ¿Tendré placer después de haber envejecido, siendo también viejo mi señor?”

Junto con el Espíritu de Dios, hizo realidad la enseñanza que Isaac recibió, lo cual lo fortaleció para enfrentar su muerte. Saber que resucitaría le permitió cumplir su destino. 

Así como las personas hoy en día basan su futura resurrección en los registros bíblicos de las obras poderosas de Dios: el diluvio, el Éxodo y todo lo que le siguió; hay también una garantía escrita a todo aquel que cree en Él de que habrá una resurrección, tal como se muestra en Hebreos 11:6, “Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan” ¿Entonces cuál es la remuneración?”

I Tesalonicenses 4:1 nos dice, “Por lo demás, hermanos, os rogamos, pues, y os exhortamos en el Señor Jesús, que como habéis recibido de nosotros instrucciones acerca de la manera en que debéis andar y agradar a Dios, así abundéis en ello más y más.” Y en los versículos 14-17 encontramos: “Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con Él a los que durmieron en Jesús. Por lo cual os decimos esto por la palabra del Señor: que nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre.”

No solo se confirma la fe de Abraham a través de sus acciones, sino también la fe de Isaac y Sarah por su voluntad y obediencia a las órdenes de Dios.

Continuando en la comparación de semejanzas entre Isaac y Cristo, Isaac tuvo que cargar la leña para su sacrificio, sabiendo que él era quien sería sacrificado, así como Cristo fue forzado a cargar la cruz para Su crucifixión. Mientras Abraham e Isaac realizaban su ascenso por la montaña, Isaac preguntó a su padre acerca de un cordero para el sacrificio. Esto puede ser comparado con Cristo en el jardín de Getsemaní, tal como se muestra en Lucas 22: 42-43, “Diciendo: Padre, si es tu voluntad, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Entonces se le apareció un ángel del cielo, fortaleciéndole.”

Dios envío ese ángel para fortalecer a Cristo y Él envío un ángel para detener a Abraham antes de que matara a su hijo. La declaración de Abraham en Génesis 22:8 dice, “Y Abraham respondió: Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío. Y los dos iban juntos.” La declaración de Abraham aquí fue una profecía que Cristo hizo a través de Juan el Bautista en Juan 1:36, “Y vio a Jesús que pasaba, y dijo: He ahí el Cordero de Dios.”

Otra semejanza son los dos jóvenes que acompañaban a Abraham e Isaac hasta la montaña. En Lucas 22: 61-62 se observa que Pedro y Juan siguieron a Cristo hasta el patio del sumo sacerdote. “Entonces el Señor se volvió y miró a Pedro. Y recordó Pedro la palabra del Señor, cómo le había dicho: Antes que el gallo cante hoy, me negarás tres veces. Y saliendo, lloró amargamente.”

Además, el viaje de tres días por la montaña representa los tres días y tres noches que Cristo estuvo en la tumba. En las mentes de Abraham y Sarah, Isaac estaba muerto desde que se tomó la decisión de cumplir la voluntad de Dios.

Como ya se mencionó, Isaac tenía que ser un adulto para ser capaz de cargar con la leña requerida para el sacrificio, por lo que la semejanza entre la edad de Cristo y la de Isaac puede ser analizada. Cristo tenía treinta y tres años cuando fue crucificado. ¿Tenía Isaac la misma edad? Puede demostrarse que Isaac también tenía treinta y tres años cuando enfrentó el sacrificio. Esto se demuestra al comparar los calendarios para el año apropiado yendo al sitio web www.biblicalcalendarproof.com y haciendo click en el Calendar Generator, al insertar los años 1900 a.C, el año en que él tenía treinta y tres años. El año de la crucifixión de Cristo fue 30 d.C. Ambos calendarios muestran que la Pascua ocurrió en un miércoles, el 14vo de Nisán. Ver los siguientes calendarios para confirmar.

The Crucifixion of Christian Biblical Calendar

 

The Proposed Sacrifice of Isaac

 

En resumen, se indican las siguientes semejanzas: la primera es la propuesta del sacrificio de Isaac como una ofrenda encendida, una ofrenda para expiación del pecado, mientras que la muerte de Cristo en la cruz fue un sacrificio por nuestros pecados. Segundo, Abraham tuvo que partir la leña. El Padre preparó el camino para la muerte de Cristo. Juan 4:34, “Jesús les dijo: Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo Su obra.” Tercero, los dos jóvenes que acompañaron a Abraham e Isaac, tal como Pedro y Juan fueron hasta la casa del sumo sacerdote. Cuarto, los tres días de viaje equivalen a los tres días y tres noches que Cristo estuvo en la tumba. Quinto, la solicitud de Isaac de un cordero para el sacrificio, y la solicitud de Cristo de que removieran la copa de Él en el jardín. Sexto, el ángel que previno que Abraham matara a Isaac, y el ángel que fue enviado a fortalecer a Cristo. Sétimo, Isaac cargó la leña tal y como Jesús cargó la cruz. Por último, Abraham es visto como Dios el Padre, dispuesto a sacrificar a Isaac, tal y como Dios sacrificó a Cristo por nuestros pecados. Hebreos 9: 28. “Así también Cristo, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente le esperan.”

Por lo tanto, Isaac es una sombra de Cristo.

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