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Cristo fue Crucificado un Viernes y Resucitó un Domingo

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¿Una verdad bíblica?

Cristo fue Crucificado un ViernesHoy en día millones de personas, cientos de iglesias y organizaciones, enseñan y creen que Cristo fue crucificado un viernes y resucitó el siguiente domingo. En cierto momento de mi vida yo también lo creía; después de todo, los hombres (es decir, ministros) encargados de enseñar la Palabra de Dios aseguraban que era así. Sin embargo, ¿es eso lo que la Biblia dice? ¿Cuál es la verdad?

Como en todo engaño, las víctimas por lo general tienen dificultad en creer que les han mentido. Incluso, en ocasiones, la falsa información ha sido indoctrinada tan a fondo, que es casi imposible para la persona creer en la verdad. Parece que en el pasado algunos se han esforzado mucho en dejar sus ideas en claro.

La mayor parte del problema yace en la carencia de entendimiento de cómo se vivía en ese momento de la historia judía. Se suele pensar en términos de cómo se vive en la actualidad, pero es importante pensar de la manera en que se vivía en tiempos de Cristo. Al aplicar el correcto entendimiento de cómo la vida cotidiana entonces se basaba en principios religiosos, especialmente en la observancia de los shabbats; y darle seguimiento a las acciones de aquellos que tuvieron contacto con el cuerpo de Cristo, la prueba de que Él estuvo enterrado tres días y tres noches, no será disputable.

Tres días y tres noches

Este no es el primer artículo que señala las falacias de la crucifixión en viernes. En la Companion Bible, E.W. Bullinger realizó un impresionante trabajo en el que mostró que lo dicho por Cristo en Mateo 12:38-40 significa tres periodos de 24 horas exactas. “Entonces le respondieron algunos de los escribas y fariseos, diciendo: Maestro, queremos ver una señal de parte tuya. Pero respondiendo Él, les dijo: Una generación perversa y adúltera demanda señal, y ninguna señal se le dará, sino la señal de Jonás el profeta; porque como estuvo Jonás en el vientre del monstruo marino tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra.”

¡Cristo se refería exactamente a eso! A que pasaría tres días completos y tres noches enteras en el sepulcro antes de ser resucitado. En esta afirmación Cristo da su sello de autoridad como nuestro Mesías al permanecer en el sepulcro por tres días y tres noches completos. La frase “corazón de la tierra” es un simbolismo para el sepulcro. Cristo nos dice que esa es la manera en que podemos saber que Él es el verdadero Mesías: este es el desafío que nos fue dado a manera de prueba de que Él es Cristo. En Juan 11, Jesús señala algo que no debemos omitir. Él pospone su llegada a la tumba de Lázaro hasta que ya han pasado cuatro días. Juan 11:39, “Jesús dijo: Quitad la piedra. Marta, hermana del que había muerto, le dijo: Señor, ya hiede, porque hace cuatro días que murió.”

Hay dos razones para que Él llegara cuatro días después. Primero, no podía haber duda alguna en que Lázaro de verdad estaba muerto, ya que en la tradición judía la persona no se consideraba muerta hasta que no hubiera presentado signos vitales por tres días. Segundo, Cristo quería demostrar que Él tiene poder sobre el seol (la muerte). Este es el fundamento para lo que Jesús dijo en Mateo 12 acerca de los tres días y tres noches. De esta manera él les estaba dando a entender que de acuerdo con sus propias tradiciones Él les mostraría la verdad absoluta de Su muerte y resurrección. Ningún judío aceptaría la muerte de Cristo si hubiera sido crucificado un viernes y resucitado en domingo. Ellos dirían que Él nunca estuvo muerto, y que todo fue una farsa. Aún hoy en día, la teoría de que fue únicamente un desmayo es una de las falacias empleadas por algunos de los oponentes para negar la muerte de Cristo. Él le dice a los escépticos y no creyentes judíos que esa es la manera en que ellos (y nosotros) podrían saber que Él es el Mesías.

Contexto histórico

Al examinar las acciones de los hombres y mujeres que tuvieron contacto con el cuerpo de Cristo después de Su muerte, el escenario de viernes/domingo no calza, como lo revela la verdadera historia escrita en la Biblia. Comienza con José de Arimatea, Nicodemo y las dos Marías, en Mateo 27:57-59, Marcos 15:43-47, Lucas 23:50-56 y Juan 19:38-42. Se deben tomar todos los hechos relatados en los cuatro evangelios como una sola historia, para obtener un registro preciso del tiempo de Su muerte y resurrección.

Además, se debe recordar que las leyes de esa sociedad dictaban cómo actuaba la gente y por qué lo hacían de esa manera.

Cómo se manejaba el tiempo en ese entonces

Las horas numeradas, usadas por los judíos para llevar el tiempo, se dividían en dos periodos de 12 horas similares a los utilizados hoy en día para marcar el tiempo. La diferencia está en que la primera hora iniciaba al atardecer, ya que para ellos el día inicia a la puesta del sol. El atardecer en Jerusalén en ese día de la historia se daba unos pocos minutos pasadas las seis de la tarde (según el reloj actual). Por lo tanto, la hora entre las cinco y seis de la tarde sería la doceava hora para ellos en ese entonces. La novena hora ocurría tres horas antes, es decir, alrededor de las tres de la tarde hoy en día. Juan 11:9, “Jesús respondió: ¿No hay doce horas en el día?”

Los meses del calendario judío

El calendario mensual en los tiempos de Cristo comienza en la primavera, a diferencia del calendario que se emplea actualmente, que comienza a mediados del invierno. Ester 3:7 dice, “En el mes primero, que es el mes de Nisán, el año doce del rey Asuero, se echó el Pur, es decir la suerte, delante de Amán para cada día y cada mes hasta el mes doce, que es el mes de Adar.” Esto se puede confirmar con Éxodo 12:1-2, “Y el SEÑOR habló a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros.”

Otros Shabbats

Otro elemento del tiempo que necesita ser explicado es el hecho de que Dios llama a otros días del año, aparte del séptimo día de la semana, shabbat. Esta es la razón por la cual Juan llama al día después de la crucifixión “gran día”, para hacer la diferencia entre este y el shabbat semanal. Aparte del shabbat semanal, hay siete fiestas anuales proclamadas por Dios en Levítico 23 que requieren de un día de preparación. Primero están los dos shabbats de Panes Sin Levadura, luego el de la Fiesta de las Semanas (Pentecostés), Trompetas, el Día de la Expiación, Tabernáculos y el Octavo Gran Día. Estos son los siete días del año que requieren de una santa convocación, y de los que se hace referencia como grandes días o shabbats. Al entender esto, se hace obvia la verdadera secuencia de eventos que se dieron después de la muerte de Cristo.

La hora de la muerte

En Mateo 27:46 y Marcos 15:34 se encuentra registrada la muerte de Cristo en la hora nona, es decir, las tres de la tarde en la actualidad. Él fue sacrificado en el mes hebreo de Nisán, que corresponde a abril en el calendario gregoriano. La puesta del sol ocurría poco después de las seis de la tarde. José de Arimatea y Nicodemo, dos hombres ricos, presenciaron la crucifixión juntos en un lugar apartado de los soldados y personas que se estaban mofando, debido a su estatus social. Una vez que el soldado atravesó a Jesús con la lanza para cerciorarse de que estaba muerto, fue claro que había perecido. Todas las esperanzas de que Él se fuera a salvar se desvanecieron.

La decisión de enterrarlo

Al ser testigos de la muerte de Cristo, José de Arimatea y Nicodemo tomaron la decisión de colocar Su cuerpo en la tumba que José de Arimatea acababa de adquirir y de preparar Su cuerpo para el sepulcro de la mejor manera que pudieran. Ellos no dejarían que el cuerpo de su Mesías fuera enterrado en un sepulcro con criminales, lo que significaba que Su cuerpo sería tirado en un basurero donde ponían los cuerpos de todos aquellos que eran crucificados para luego quemarlos.

Acordaron separar las tareas, ya que debían terminar antes de la puesta del sol, es decir, el final del día de preparación antes del primer shabbat de la fiesta de Panes Sin Levadura, el primer gran día del año. La primera tarea de José era ir a obtener permiso de Pilato para tomar el cuerpo de Cristo; y la de Nicodemo era conseguir las especias para embalsamar el cuerpo. Mientras tanto, las dos mujeres esperaban en el sitio de la crucifixión para saber qué pasaría con el cuerpo. Marcos 15:47, “Y María Magdalena y María, la madre de José, miraban para saber dónde le ponían.”

El atardecer culmina el día

En este punto es importante conocer cómo funcionaba esta sociedad, y de aún más relevancia, el hecho de que a la puesta del sol termina un día y comienza el siguiente. Lucas 4:40 explica cómo se guardaba este día. “Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades se los llevaban a Él; y poniendo Él las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.” Las personas esperaban a que terminara el shabbat a la puesta del sol para llevar a los enfermos para que fueran sanados, porque temían lo que las autoridades les llegaran a hacer si realizaban algo que estuviera remotamente relacionado con trabajar en el shabbat, incluyendo comprar y vender.

Ya que el sol en Jerusalén se ponía poco después de las seis de la tarde durante esa época del año, José de Arimatea y Nicodemo tenían alrededor de tres horas para pedir permiso, bajar el cuerpo, prepararlo y llevarlo al sepulcro. Marcos 15:42-46, “Ya al atardecer, como era el día de la preparación, es decir, la víspera del día de reposo, vino José de Arimatea, miembro prominente del concilio, que también esperaba el reino de Dios; y llenándose de valor, entró adonde estaba Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato se sorprendió de que ya hubiera muerto, y llamando al centurión, le preguntó si ya estaba muerto. Y comprobando esto por medio del centurión, le concedió el cuerpo a José, quien compró un lienzo de lino, y bajándole de la cruz, le envolvió en el lienzo de lino y le puso en un sepulcro que había sido excavado en la roca; e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.”

Por ende, José regresa a la ciudad, solicita una audiencia con Pilato y espera a que lo reciba. Pilato además se toma un tiempo para confirmar que Cristo en efecto estaba muerto. Es importante recordar que la manera más común de viajar en esos tiempos era a pie. Luego, José necesitaba un permiso especial para presentarse en el lugar de la crucifixión y remover el cuerpo de Jesús. En el viaje de regreso, tenía también que buscar la venda de lino, ya fuera comprada o de su casa. Mientras tanto, Nicodemo iba a su residencia en la ciudad para conseguir las 100 libras de especias aromáticas. Juan 19:39, “Y Nicodemo, el que antes había venido a Jesús de noche, vino también, trayendo una mezcla de mirra y áloe como de cien libras.”

La preparación del Cuerpo

En la página 1664 de The International Standard Bible Encyclopedia, se hace referencia a que las especias empleadas por José y Nicodemo no eran líquidas, sino en polvo. “Juan nos suministra las particularidades del sepulcro; como por ejemplo, que estaba en un ‘jardín’ cerca del lugar donde Jesús fue crucificado. Nos relata además de la generosidad de Nicodemo, quien llevó aproximadamente 100 libras de especias – una mezcla de mirra y aloe (sándalo) (versículo 39) para embalsamar el cuerpo de Jesús. (Estas especias significaban una compra costosa, alrededor de $150.000 - $200.000 actualmente). Estas especias no se deben entender como un ungüento, sino como un polvo que se esparcía entre las vendas de lino (Luthardt, comentario en Juan 19:40). Una vez que el cuerpo era preparado, se colocaba en la tumba y la misma se tapaba con una piedra redonda de gran tamaño. Había gran apuro en la necesidad de un sepulcro.” La historia de la resurrección de Lázaro confirma lo anterior. Juan 11:44, “Y el que había muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadlo, y dejadlo ir.” El término “vendas” es la palabra 2750 en el diccionario Strong, y la definición en The Complete Word Study Dictionary – New Testament indica que es una venda para envolver niños o cuerpos muertos; en el Nuevo Testamento se usa solo para referirse a su uso en cuerpos muertos. En Juan 11:44 a Lázaro le quitan las vendas para que se pueda mover e ir.

Juan 19:40 dice, “Entonces tomaron el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en telas de lino con las especias aromáticas, como es costumbre sepultar entre los judíos.”

Nótese que la frase “telas de lino” está plural; la mezcla seca de especias se sostenía con las vendas de lino. Esto implicaba la necesidad de un tiempo y esfuerzo importante para que José y Nicodemo lavaran y envolvieran el cuerpo. Luego pusieron a Jesús en la tumba de José. Finalmente, dieron por terminadas todas estas tareas justo antes de que se pusiera el sol, como se muestra en Lucas 23:54-55. “Era el día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo. Y las mujeres que habían venido con El desde Galilea siguieron detrás, y vieron el sepulcro y cómo fue colocado el cuerpo.”

Solo tres horas

El trabajo y viaje que estos dos hombres tuvieron que hacer pudo haber tomado, fácilmente, más de tres horas. Sin embargo, dado que el Gran día, el primer shabbat de Panes Sin Levadura, se aproximaba, ellos se apresuraron a terminar todo antes de la puesta del sol, como se verifica en Lucas 23:54. Mateo 27:60-61, “Y lo puso en su sepulcro nuevo que él había excavado en la roca, y después de rodar una piedra grande a la entrada del sepulcro, se fue. Y María Magdalena estaba allí, y la otra María, sentadas frente al sepulcro.” No fue hasta que los dos hombres culminaron sus labores que las dos mujeres pudieron regresar a sus hogares para el inicio del shabbat. Marcos 16:1 narra lo que sucede a continuación. “Pasado el día de reposo, María Magdalena, María, la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirle.” En este caso se está hablando del aceite para ungir el cuerpo.

Aquí se deben enfatizar tres puntos. El primero es que el primer shabbat del que se habla en Marcos 16:1 había terminado antes de que las mujeres compraran las especias. ¿Por qué? Todas las tiendas estaban cerradas antes de la puesta del sol, ya que los vendedores estaban en sus casas alistándose para recibir y guardar el shabbat. También, se debe recalcar que las especias que las mujeres querían emplear estaban en forma de aceite para poder empapar en ellas paños de lino con que estaba envuelto el cuerpo. Esta preparación está mencionada en Lucas 23:56. “Y cuando regresaron, prepararon especias aromáticas y perfumes. Y en el día de reposo descansaron según el mandamiento.” La siguiente pregunta es, ¿cuándo compraron las especias? Obviamente lo hicieron después del primer shabbat, con lo que queda claro que había dos shabbats involucrados en esta secuencia de eventos.

Lucas solo explica el trabajo necesario para preparar las esencias aromáticas, y luego indica que ellos reposaron en el día de shabbat. Sin embargo, esto no pudo haber ocurrido a menos que hubiera un día entre los dos shabbats que Lucas no registró. No había tiempo para colocar a Cristo en el sepulcro. La compra y la preparación del aceite ocurrieron el día después del primer shabbat. Esta línea del tiempo está descrita en Marcos 15:47. “Y María Magdalena y María, la madre de José, miraban para saber dónde le ponían.” Después de esto, ellos regresaron a Betania, lugar que estaba a menos de dos millas de distancia, donde se quedaron a guardar el shabbat.

Unción para el entierro

La meta que tenían las mujeres de ungir el cuerpo nunca fue lograda. La razón se encuentra en Juan 12:7. “Entonces Jesús dijo: Déjala, para que lo guarde para el día de mi sepultura.” El aceite se debía aplicar justo después de que el cuerpo era envuelto. Como no tenían aceite en el momento, decidieron irlo a aplicar en la mañana del domingo, pero se encontraron con que Él ya había resucitado.

Se debe notar que hay tres mujeres involucradas en la compra y preparación de las especias, lo que llevó a que las dos Marías le informaran a Salomé del plan de ungir el cuerpo para que ella las acompañara a comprar y preparar las especias el día después del shabbat.

Como se mencionó previamente, el día de la preparación no tuvieron tiempo para ir a Jerusalén a comprar las especias y preparar el aceite de la unción antes del comienzo del primer shabbat. Como lo explica Marcos, ellas esperaron hasta después del shabbat para realizar todo lo anterior, lo que significa que debían esperar hasta el domingo, día después del shabbat, para comprar y preparar las especias, de acuerdo con el relato de la crucifixión. Hubiera sido imposible para ellas ir al sepulcro el domingo porque estarían ocupadas preparando el aceite.

Viernes/Domingo: un escenario imposible

Resucito un DomingoPor lo tanto, solo hay una verdad respaldada por los hechos registrados en los relatos bíblicos. Cuando los hechos se colocan en el orden correcto, estos niegan de manera absoluta la teoría de una crucifixión en viernes y resurrección en domingo, ya que Cristo siquiera estaba en la tumba la mañana del domingo. Si se tomara el viernes como el día de la crucifixión, el shabbat en que reposaron habría sido en shabbat semanal. Marcos 16:1 deja claro que ellos reposaron en el shabbat que era el primer gran día y luego compraron las especias. “Pasado el día de reposo, María Magdalena, María, la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirle.”

Entonces, ¿cuál es la verdad de la secuencia de los eventos entre la crucifixión y resurrección? Se vuelve obvio que la verdad yace en saber que Dios señaló otros días como shabbat, aparte del shabbat semanal. Hay siete días de shabbat anuales que requieren de santas convocaciones.

Al conocer este hecho, es evidente también la verdadera secuencia de eventos. Cristo fue sacrificado en el día de la Pascua – el 14 de Nisan, un miércoles; este era el día de preparación para el primer día de Panes Sin Levadura, un shabbat y gran día que cayó en un jueves, por lo que el viernes era el día de preparación para el shabbat semanal. Juan 19:31, “Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad) (…)” Esta cita muestra que esa semana habían dos días de preparación, miércoles y viernes. Como se puede observar, el primer día de preparación (miércoles) culminó antes de que las mujeres pudieran comprar y preparar las especias. El segundo día de preparación (viernes) fue el día en que compraron y prepararon las especias. Luego descansaron en el shabbat semanal, por lo que fueron a la tumba el domingo, lo que significa que Cristo estuvo en el sepulcro desde un poco antes del atardecer del miércoles hasta un poco antes del atardecer del sábado. Esto cumple con lo que Él dijo, que estaría en el corazón de la tierra por tres días y tres noches.

El fraude de una crucifixión en viernes y resurrección en domingo, ¡es precisamente eso! Es un engaño, una estafa que comenzó desde el reinado de Constantino (325 d.C), que se perpetró en millones de creyentes y que continúa hasta la actualidad.

Es cierto que muchos, a pesar de haber leído esta verdad en su Biblia, no la aceptarán en su corazón. El adoctrinamiento ha sido tan implacable, completo y contundente, que las víctimas de este fraude no pueden creer que han sido llevadas a creer en algo falso. Revelaciones 12:9, “Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.” Este no es el único lugar en la Biblia donde se advierte de la maliciosa naturaleza del enemigo y los que con él trabajan. II Corintios 11:14-15, “Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.”

Cristo habló a los judíos no creyentes de Su época lo siguiente: Juan 8:44-45, “Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira. Pero porque yo digo la verdad, no me creéis.”

Para entender por qué los engaños del enemigo son tan completes, se debe recordar la amonestación que hizo Cristo al hablar del Reino y del camino a la Vida Eterna. Mateo 7:13-14, “Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”

Es el incesante deseo por la verdad lo que nos lleva a la puerta estrecha que el Padre abre para que aquellos que buscan Su camino puedan entrar.

Responsabilidad de guardar la verdad

Como verdaderos creyentes en el relato bíblico, debemos estar en guardia. Mateo 24:24 nos dice, “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos.” Los verdaderos cristianos deben estar en guardia, para así reconocer el engaño en una crucifixión en viernes y resurrección en domingo. Así no se estarán venerando estos falsos días, sino que se reconocerá al Cordero de Pascua, Cristo, y el verdadero día en que fue sacrificado. La prueba está en Juan 1:29, “Al día siguiente vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.” Pablo nos dice en I Corintios 5:7, “Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado.” Revelaciones 6:16, “Y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros y escondednos de la presencia del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero.”

 El día 14 de Nisan (el primer mes del calendario Hebreo) es el verdadero día de Pascua, y se debe celebrar con vino, como símbolo de Su sangre, y pan, como símbolo de Su cuerpo. Este día es una conmemoración anual, un reconocimiento que se debe observar como el verdadero día en que Cristo se sacrificó.

Cristo dio el ejemplo de cómo realizar la cena de Pascua, cuando la hizo con Sus discípulos antes de ser crucificado; en ese momento instituyó el uso de pan y vino. Mateo 26:17, 26-28, “El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer la Pascua? (…) Mientras comían, Jesús tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando una copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed todos de ella; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados.”

Es necesario seguir este ejemplo que Él dejó, hacer lo mismo que Él hizo en el mismo día que Él lo hizo, el 14 de Nisan, para hacer memoria de Su sacrificio por nosotros.

No hay consejo más claro que el de Pablo en Romanos 12:1-2, “Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.”

Don Roth
08-02-16
Traducción: Marcia Gómez

Nota: Ver el Calendar Generator en el 30 d.C en www.biblicalcalendarproof.com Como se muestra en rojo, el 10 de Nisan fue un shabbat, lo que significa que el 14 sería un miércoles. En el calendario gregoriano (en negro) el 6 de abril fue un sábado, lo que significa que el 10 fue un miércoles, día de Pascua. Ver el cuadro abajo.

Calendar Generator 4076 Calendar Generator Christ Death

Se calcula eventos bíblicos por fecha La Investigación Biblia

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